Taimi bonito, ya descansan tus doloridos huesos y nos dejas un vacío enorme en casa.
Gracias por elegirnos y darnos todos estos maravillosos años junto a ti, corriendo en la playa, en el río o por la montaña, haciendo amigos en cada sitio al que íbamos… Nos dejas muy buenos recuerdos y mucho amor.
Esperamos que estés jugando con las Kiras, que seguro se han puesto muy contentas al verte llegar. Por nosotros no te preocupes, estaremos bien, sabemos que estarás vigilándonos para que no nos pase nada.
Te echamos mucho de menos y te queremos aún más. Siempre estarás con nosotros, nuestro peluso.