Mi niña, te has ido dejando un silencio imposible de llenar, pero también dejas amor en cada rincón por el que has pasado. Cada huellita, cada mirada, cada mimo…
Gracias por llegar a mi vida y enseñarme el amor más puro, el más leal y el más sincero que he conocido.
No sabes lo mucho que te llegamos a echar de menos… cuídanos desde ahí arriba, te queremos muchísimo, Inna.
